Ayudo a mi abuela a llegar al orgasmo tras muchos años

Parece que ha pasado mucho tiempo desde la última vez que mi abuela sintió un orgasmo, sobre todo tras quedarse viuda. Me da algo de pena y por eso, he querido ofrecerle una tarde de lujuria conmigo y con la ayuda de unos cuantos consoladores. Con ellos y con mi rabo, logro llevarla a gemir como nunca, mientras disfruto de sus mamadas que al final, me llevan a correrme sobre su cara mientras sonría de felicidad.