Como me supo el coño de mi hermanastra

Aprovechando que nuestros padres andaban fuera de casa, decidí coger el toro por los cuernos y tirarle la caña a mi hermanastra negra. La muy golfa parecía muy dispuesta y al final, puso su coño a tiro a cuatro patas, para que lo empotrase con mi rabo blanquito.