Incesto interracial con mi hermanastra

Reconozco que las chicas blancas no suelen atraerme demasiado, pero desde que mi madre se ha vuelto a casar, tengo un problema con mi nueva hermanastra blanquita. La chica está como loca por probar una polla de color y no para de buscarme para probar la mía. El caso es que es una situación morbosa, pero no quiero meterme en líos. Un día, nos quedamos a solas en casa y por enésima vez volví a tirarme los tejos, esta vez en ropa interior. Y como ya no podía aguantarme más, tuvimos juntos una experiencia de incesto interracial, donde al fin mi hermanastra pudo cumplir su fantasía.