Olvido el dolor de espalda con una follada con mi tía

Parece que la clase de yoga tuvo un momento imprevisto, ya que empecé a notar un dolor en la espalda y tuve que parar. Mi tía quiso darme un pequeño masaje y logró rebajarme un poco las molestias, aunque al mismo tiempo hizo que las dos nos pusiésemos muy cachondas. De hecho, acabó besándome de manera inesperada y al final, nos quitamos la ropa para terminar la mañana comiéndonos los coños en el sofá.