Los orgasmos que nos provocamos los oyeron hasta los vecinos

No se que nos pasó esa tarde a mi prima y a mi, pero no pudimos resistirnos la una a la otra y terminamos desnudas en la cama comiéndonos los coños. Fue una pasada y al final, ambas terminamos experimentando orgasmos muy intensos, quizás los mejores de nuestras vidas. Nos volvimos locas entre las sábanas y nuestros gemidos eran tan fuertes, que hasta los vecinos se sobresaltaron con ellos.