Quiero tus tetitas en mi boca

Tengo devoción por mi joven hijastra y sus tetitas, ya que con esa pinta de colegiala inocente me pone cachondo todos los días. Ella sabe que me pone muchísimo y una tarde, me las dio a probar en el salón. Disfruté de ellas en mi boca y para agradecérselo, le dejé a ella hacer lo mismo con mi rabo, el cual se zampó como una desesperada sobre el sofá.