Sesión bdsm junto a mi primita

Tengo una prima que le encanta el sexo y sobre todo, el sado. Por eso, un día la invité a mi piso para experimentar una sesión bdsm, donde usamos juguetes de todo tipo y donde pude someterla todo lo que quise. Me dejó abrir su trasero con un consolador y al final, juntas gozamos de orgasmos toda la tarde, sin la necesidad de tener a un hombre encima.