Sexo al aire libre tras el paseo por el campo con mi abuela

Tras ir a ver a mi abuela al campo, decidí sacarla de casa para que respirase aire puro y estirase las piernas. Ella estaba muy agradecida con mi compañía, tanto que me recompensó con una sesión de sexo al aire libre juntos. No pude negarme y al final, me lo pasé en grande perforando su coño arrugado sobre el césped mientras ella gemía de gusto con un polvazo que le recordó tiempos de juventud.