Tras un chapuzón en la piscina, disfruté de mi padrastro en el sofá

El día invitaba a darse un chapuzón en la piscina, pero cuando volví a casa, vi a mi padre cachondo perdido ya que se había puesto las botas viéndome en bikini. Se lanzó a por mi y yo le dejé, hasta que los dos nos quitamos la ropa y nos dirigimos al sofá. Ambos acabamos calientes y al ver su pollón, no pudo evitar probarlo y disfrutarlo en una follada muy bestia.