A mi hermanastra le gustó mi pollón

Tiene tal obsesión con los negros que, cuando tuvimos un momento a solas, mi nueva hermanastra no tardó en pedirme polla. Yo no lo tenía claro ya que ahora somos familia, pero como no nos unen vínculos de sangre, terminé siguiéndole la corriente y haciendo realidad su deseo de follarse a un mulato.