Almorzando las tetas de mi querida tía

Hoy recibí una llamada de mi tía y decidí acudir, ya que me invitaba a almorzar. Me gusta su compañía, sobre todo porque sus tetas y su escote me alegran la vista. Pero hoy, además de la vista, alegra otros de mis sentidos. Y es que, tras la comida, la mujer estaba más cariñosa de lo normal y se puso muy ofrecida, hasta el punto de terminar pidiéndome que me la follase allí mismo.