Aprendo geografía con mi abuelo pero ambos terminamos follando

Aprovechando el globo terráqueo que tiene en el salón, mi abuelo quiso enseñarme un poco de geografía para pasar el rato. Mientras lo hacía, los dos nos íbamos dando cariñitos, ya que siempre hemos tenido una relación muy cercana. Pero tantas caricias y besos acabó despertando en ambos instintos ocultos que nos llevó a quitarnos la ropa, para terminar esa visita con un polvazo juntos en medio del salón de su casa.