Las caricias de mi abuelo me convencieron para follar con él

Últimamente ando algo falta de caricias, ya que no tengo pareja desde hace poco. Por suerte, tengo un abuelo muy cariñoso al que visito y que siempre me trata como una reina. Una tarde leyendo una revista con él, dejé que me metiese mano y acabó poniéndome de lo más cachonda, hasta lograr convencerme para ir a más. Así que ni corta ni perezosa me quité la ropa y terminé echando mano de su rabo, para follármelo sin descanso en el sofá.