Comparto una polla de plástico muy grande con mi hermana

En cuanto nuestros padres salieron por la puerta y nos dejaron a solas, decidí enseñarle a mi hermana mi nueva adquisición. Y es que tras pasarme por un sexshop, me hice con un arnés que llevaba en su extremo una polla de plástico, ya que deseaba usarlo alguna vez con alguna amiga por probar algo nuevo. Mi hermana sintió mucha curiosidad y al final, fue ella misma la que quiso estrenarlo, poniéndose a cuatro patas y dejándome penetrarla hasta el fondo.