Crema solar para mi abuelita y polvete junto a la piscina

Parece que mi abuela necesitaba crema solar, ya que su piel no está muy acostumbrada al sol tan fuerte. Y es que la viejita hace tiempo que no se toma tiempo libre para disfrutar de la piscina y de la playa. Tras untar su espalda, noté como la cosa se iba calentando entre los dos, hasta que se dio la vuelta y empezó a meterme mano. Yo no me resistí y finalmente, me marqué con ella una follada al aire libre que fue toda una gozada.