Decido ser infiel con mi querido hijastro

Aunque estoy felizmente casada, el hijo de mi marido me pone cachonda, sobre todo por sus musculitos. Se que lo pasa mal cuando estamos a solas, ya que no para de mirarme las tetas y de ruborizarse. Así que hoy le llamo para charlar a solas en casa y, a la mínima oportunidad, acabo siendo infiel a mi marido con su hijo, el cual me folla como nadie lo ha hecho jamás.