Dejo que mi cuñada me haga una paja

Desde el mismo día en el que la vi, siempre he sentido un morbo brutal por mi nueva cuñada. Ella lo sabe muy bien, pero no quiere serle infiel a mi hermano. Por eso, un día quiso acabar con el calentón existente entre ambos, así que se coló en mi cuarto y me hizo la mejor paja de mi vida, lamiendo mi polla y pajeándola con sus manitas.