Desperté con mi abuelo salido en mi cama

Quise echarme una buena siesta pero, al poco rato, desperté con mi abuelo salido y comiéndome el coño sobre la cama. La verdad es que el viejito no lo hacía nada mal, por lo que le dejé continuar y terminé abriéndome de piernas, para probar su polla arrugada en mi coño de colegiala.