Enseño idiomas y algo más a mi cuñada

Tras casarse con una extranjera, mi hermano me ha encargado enseñarle idiomas a mi nueva cuñada, para que poco a poco se vaya adaptando al país. Decidí echarle una mano, pero al tenerla sentada junto a mi con ese vestido y esas largas piernas, no pude reprimir el calentón que tenía. Y aunque ella no sabía lo que le decía, tuvo claro que la deseaba y al final, me dejó probar su chochito en un polvo.