Follada lésbica con mi tía para que olvide sus problemas

Tras divorciarse, mi tía cayó en una pequeña depresión y parecía sin ganas de nada. Por suerte, yo soy una buena sobrina y fui a verla, para consolarla y de paso hacerle compañía. Pero una cosa llevó a la otra y como me apenaba verla así, decidí darle una sorpresa y ponerle una sonrisa en la cara con una follada lésbica. Ella no se lo esperaba, pero se dejó llevar en la cama y al final, gozó como nunca gracias a la comida de coño que le metí.