Llevo consoladores para mi abuela gorda

La verdad es que mi abuela gorda me da pena, ya que se siente muy sola, sobre todo desde que es viuda. Por eso, ahora me reúno casi a diario para hacerle compañía y encargarme de ella. Hoy he decidido ir más allá, así que he llevado algunos consoladores, para hacerle sentir orgasmos que hacía años no sentía. Además, formé parte de todo ello en una follada lésbica juntas donde nos dimos placer la una a la otra.