O me comes el coño o no sales

Tras pillar a mi hija fumando, decidí castigarla quitándole el móvil y dejándola sin salir. Ella estaba arrepentida y quería que al menos pudiese irse con sus amigas un rato esa noche. Al final acabé cediendo, pero a cambio tendría que darme algo… y vaya si me lo dio. Y es que para conseguir su libertad, me tuvo que comer el coño en el sofá en una follada lésbica juntas donde ambas disfrutamos.