Mira papá, tengo el coño húmedo para ti!!

Nada más llegar del trabajo, fui a ver a mi padre y le preparé una sorpresa. Me abrí de piernas en el sofá y le enseñé mi coño húmedo, una tentación muy grande para él. Y a pesar de que era su hija y en su mente pensaba que estaba mal, sus pantalones reflejaban lo contrario, así que terminó sacándose la polla y dándome placer como a una perra en celo en el sofá.