Muestro mi empalme a mis dos primitas

Tras una noche de fiesta, terminé dormido en la cama y compartiéndola con mis primas. A la mañana siguiente, no pude ocultar mi empalme con ambas al lado y en pelotas, algo a lo que reaccionaron con una sonrisa y pajeándome a lo bestia. La cosa se fue calentando y al final, terminamos montándonos un trío mañanero, donde me fui turnando para penetrar sus chochitos.