Nada como sexo duro con mi padrastro para no aburrirme

Al final el plan con mis amigas se canceló y me tuve que quedar en casa muy aburrida. Me senté el sofá con mi padrastro mientras leía una revista, pensando que hacer para pasar el rato. Decidí acercarme poco a poco a él, hasta terminar metiéndole mano y pidiéndole sexo duro. Al principio se quedó un poco a cuadros, pero se la puse tan dura que al final no pudo resistirse a meterme la polla en el sofá de casa.