No pudo descansar porque su nieta andaba cachonda perdida

Tras leerse un libro, esta abuelita quiso descansar con una pequeña siesta, aunque no duró demasiado. Y es que su nieta apareció por el salón y no dejó ni que abriese los ojos, acercándose a besarla y a meterle mano. Sin duda logró que la señora se animase a follar con ella y al final, abuela y nieta terminaron desnudas y provocándose orgasmos mutuamente.