Papá, te espero a cuatro patas en la cama para lo que quieras

Andaba un poco aburrida y por eso, tras hacer las tareas, le hice compañía a mi padre en el sofá. Me mostré muy cariñosa y mientras hablaba, le solté que le esperaría a cuatro patas en la cama para lo que le quisiese. Se ve que logré despertar en él la curiosidad, ya que pronto fue a mi dormitorio con un empalme del quince. Se la chupé sin dudarlo y al estilo perrito, terminé disfrutando de su rabo antes de que apareciese mi madre y nos pillase.