Placer oral junto a mi querido abuelo

Como necesitaba ayuda con mis deberes, decidí ir a casa de mi abuelo, ya que antaño fue profesor. Pero una vez estábamos a solas, empezó a meterme mano y a tocar mis tetitas. Yo aun no estaba lista para follar, pero decidimos aprovechar ese calentón para darnos placer oral, yo comiéndole la polla y él, lamiendo mi clítoris.