Pruebo el chochito de mi prima al aire libre y sin reparos

Tras organizar una fiesta con toda la familia, mi prima y yo nos escapamos para charlar y dar un paseo por medio del campo, hasta hacer un alto y meternos mano. Yo no pude resistirme a esa rubia tan inocente ni a su chochito, notando que ella además parecía dispuesta a todo conmigo. Al final se me abrió de piernas en el césped y me dejó comerle el coño para luego montar sobre mi rabo como una desesperada.