Puse a mi suegra a cuatro patas para embestir su coño

Se ve que mi suegra fue madre siendo muy joven, ya que tiene un cuerpazo digno de una mujer mucho más joven. Nada más conocerla me fijé en ello y la señora notó como la miraba, por lo que desde entonces no ha parado de flirtear conmigo. Tal era la atracción mutua que una tarde, me citó en un hotel y a escondidas, terminamos echando un polvo sin que su hija supiese nada y me la follé a cuatro patas como un animal.