Que coño tiene mi hijastra asiática…

Estaba muy tranquilo echándome la siesta, cuando mi hijastra asiática me despertó y lo hizo con solo su ropa interior puesta. Esa imagen me puso muy cachondo y ella, por lo visto, se empeñó ese día en follar conmigo. Como no nos unen lazos de sangre, decidí probar ese chochito oriental y lo cierto es que fue una gozada sentirla sobre mí, cabalgando como una vulgar zorra.