Rozamos nuestros coños en la cama hasta usar un arnés juntas

No pudimos evitarlo y al final, mi prima y yo acabamos en la cama, donde rozamos nuestros coños el uno contra el otro, para provocarnos orgasmos mutuamente. Pero no contenta con eso, ella fue en busca de un arnés y con su polla de plástico, acabó follándome bien duro entre las sábanas, en un polvete lésbico que nunca volvimos a mencionar para que nadie en nuestra familia se entere.