Tengo como suegra a una diosa madura

Aunque mi chica es un pibón, su madre es una mujer de los pies a la cabeza. Una madura impresionante de cuerpo escultural, con la que paso un rato a solas una tarde. Durante ese rato, no paró de seducirme e incluso, me mostró su tremendo escote. Acabé muy cachondo y cuando eso pasó, ella no tardó ni un segundo en comerme el rabo y en montarme como si no hubiese un mañana.