Toma una copa con su suegra y los dos acaban follando

Hace poco tuvo una lesión en su mano y para olvidar el dolor, su suegra le invitó a una copa en casa, hasta que los dos terminaron más contentos de lo normal. El ambiente se fue caldeando, sobre todo cuando la señora comenzó a hacerle un masaje muy sensual. Parece que lleva tiempo sin disfrutar de un buen revolcón y en cuanto pudo, se puso a tiro y el chaval no pudo negarse a penetrar su coño maduro sobre el sofá.